El Consejo Pastoral Evangélico de Córdoba llevó a cabo un encuentro que reunió a más de 500 pastores de toda la provincia en el Centro de Convenciones Córdoba. En ese marco, el gobernador Martín Llaryora entregó a la comunidad evangélica el decreto con su firma que reglamenta la personería religiosa en la Provincia de Córdoba.
Este hecho constituye un paso fundamental para las Iglesias Evangélicas, puesto que elimina la obligación de inscribirse como asociación civil o fundación ante la Dirección General de Inspección de Personas Jurídicas, lo que facilita el cumplimiento de varios trámites y obligaciones. "Aquellas iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas que se encuentran actualmente bajo su fiscalización podrán transformarse en meras iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas, bajo sus propios estatutos", expresa el decreto.
Ante cientos de pastores, pastoras y referentes religiosos de toda la provincia, Llaryora destacó el compromiso social de la Iglesia Evangélica, y valoró el rol de las religiones en la construcción de una sociedad con valores. “Este decreto es un acto de justicia y es reconocer una realidad existente”, sostuvo el mandatario provincial.
Por su parte, el presidente del Consejo Evangélico, Carlos Belart, resaltó la importancia del acto y lo calificó como una “noche histórica”. “Desde hoy podemos decir que somos reconocidos como una iglesia cristiana evangelista. Es un estricto acto de justicia tras 40 años de lucha”, aseguró.
A su vez, los pastores valoraron la relación institucional construida con el Gobierno de Córdoba y su acompañamiento en acciones sociales vinculadas a la asistencia en contextos de vulnerabilidad, adicciones y pobreza. “La Iglesia está presente donde más se necesita, aportando humildemente su granito de arena en todos los estamentos de la sociedad”, coincidieron.