Este domingo, la ciudad se vio sacudida por un hecho que, hasta el momento, plantea más interrogantes que certezas. Este domingo por la tarde, Alexis Ezequiel Klavora, un hombre de 42 años, fue hallado muerto dentro de su departamento en pleno centro de Río Cuarto, tras un incendio que motivó un amplio despliegue de bomberos, policías y personal médico.
El siniestro ocurrió en el cuarto piso del Edificio Coronado, ubicado en calle Constitución 567, cerca de las 13. Una densa columna de humo alertó a los vecinos, quienes rápidamente llamaron a los bomberos. Al llegar, las dotaciones forzaron la puerta del departamento 4° “E” para ingresar.
Mientras contenían las llamas, que ya habían dañado varias habitaciones, los bomberos encontraron el cuerpo del hombre dentro del baño. Estaba vestido y no presentaba signos vitales. La primera confirmación oficial fue que el hombre residía solo y que el fuego no afectó la totalidad del inmueble, pero sí generó una intensa acumulación de humo.
Una vez controlado el incendio, la zona fue rápidamente acordonada. En el lugar se hicieron presentes personal de la Policía Judicial, efectivos de Investigaciones de la Departamental Río Cuarto y el fiscal de instrucción Pablo Jávega, quien tomó el control de la causa.
La conmoción creció al conocerse el resultado preliminar de la autopsia: Klavora murió por asfixia por sofocación, producto del confinamiento en el ambiente cerrado y cargado de humo. Sin embargo, su cuerpo también presentaba cortes superficiales, lo que abrió nuevas hipótesis sobre lo ocurrido.
“Estamos ante una muerte de etiología dudosa”, señalaron fuentes de la investigación. No se descarta ninguna posibilidad: un hecho violento, un suicidio o un accidente. Los cortes encontrados no eran mortales, pero los peritos forenses intentan determinar si fueron autoinfligidos o resultado de un posible forcejeo.
El escenario del departamento, según voceros del caso, estaba alterado. La intervención de los bomberos, la necesidad de forzar la puerta y la acción del fuego complicaron la preservación de evidencias. De todos modos, se realizaron peritajes en busca de rastros y cámaras de seguridad que puedan aportar información.
En paralelo, unas 20 personas debieron ser evacuadas del edificio como medida preventiva. Uno de los vecinos, afectado por inhalación de monóxido, fue trasladado al Hospital San Antonio de Padua, donde se recupera fuera de peligro.
Mientras la comunidad intenta entender qué pasó, los investigadores toman testimonios, analizan cámaras y esperan el informe definitivo sobre el origen del fuego. En esa tarea trabajan peritos especializados y personal del DUAR.
La causa, a cargo del fiscal Jávega, sigue en etapa de recolección de pruebas. No hay detenidos ni imputaciones al momento. En la ciudad, el caso generó fuerte impacto. Klavora era conocido como comerciante y, según los primeros testimonios, vivía solo.
La investigación sigue su curso. Lo cierto es que detrás de una muerte en apariencia accidental se abre un abanico de posibilidades.