Agustín Emanuel Olmos tenía 26 años y hacía pocas semanas que había recuperado la libertad. En la madrugada del sábado, fue asesinado de tres disparos en la calle Olegario Andrade al 1400, en barrio Alberdi. El atacante, que también tendría antecedentes, escapó tras el crimen y es intensamente buscado por la Policía.
El hecho ocurrió cerca de las 2.30, cuando Olmos se cruzó con un joven con quien mantenía una vieja disputa. Según testigos, discutieron brevemente hasta que el agresor sacó un arma calibre .22 y disparó tres veces. Uno de los proyectiles impactó en el tórax y resultó letal. Los otros dos dieron en el abdomen y en el muslo.
Familiares de Olmos intentaron trasladarlo al hospital, pero murió en el camino. La escena fue preservada por personal policial hasta la llegada de la Policía Científica, que realizó las pericias correspondientes. La causa quedó a cargo del fiscal Pablo Jávega.
Desde ese momento, se desplegó un operativo de búsqueda que incluyó varios allanamientos, todos con resultado negativo. La principal hipótesis es que el sospechoso habría abandonado la ciudad pocas horas después del crimen. No se descarta que haya buscado refugio en localidades cercanas o incluso en provincias vecinas.
La investigación se concentra ahora en reconstruir los movimientos del prófugo tras el ataque. Se analizan cámaras de seguridad y se toman testimonios en el entorno del agresor. También se trabaja con fuerzas de seguridad de otras jurisdicciones ante la posibilidad de una fuga interprovincial.
El crimen de Olmos es el quinto homicidio registrado en lo que va del año en Río Cuarto. La violencia urbana, en distintos contextos, ha dejado una secuencia de hechos que preocupan a las autoridades y a la comunidad.
Mientras tanto, los restos de Olmos fueron velados en una cochería de calle Luis Pasteur y sepultados este domingo por la mañana en el cementerio de la Concepción. Su familia exige justicia y reclama avances en la investigación.